En el trastorno por atracón, un programa para bajar de peso hizo moverse a más gente
Trastornos alimentariosParte de una historia que seguimos · 3 notas · Ver todas las novedades
La proporción de personas activas con trastorno por atracón y obesidad pasó del 18,2% al 49,1% después de un programa de estilo de vida para bajar de peso y siguió en el 48,0% un año más tarde, en un análisis de un ensayo aleatorizado publicado en enero de 2026 en Annals of Behavioral Medicine. La actividad se asoció a bajar de peso y a menos síntomas de estos trastornos alimentarios.
El trastorno por atracón implica episodios repetidos de comer grandes cantidades con una sensación de pérdida de control. Suele venir con obesidad, sedentarismo y más riesgo de enfermedad cardíaca y diabetes.
¿Qué miró el estudio?
Fue un análisis secundario de un ensayo aleatorizado en adultos con trastorno por atracón y obesidad. Los participantes recibieron un programa conductual de estilo de vida para bajar de peso durante 6 meses, estándar o con pasos extra para quienes no respondían. Los investigadores midieron la actividad física, el peso, los factores de riesgo cardíaco y los síntomas del trastorno al inicio, al terminar el tratamiento y 12 meses después, a los 18 meses del inicio.
¿Qué encontró el estudio sobre los trastornos alimentarios?
- Al inicio, solo el 18,2% de los participantes era “activo”.
- Al terminar el tratamiento, el 49,1% era activo, y el 48,0% seguía activo 12 meses después.
- Las personas moderadamente activas o activas bajaron más de peso que las sedentarias.
- Un año después, el grupo activo tenía un índice de masa corporal más bajo y había bajado más de peso que el sedentario.
- Las personas activas tuvieron menos síntomas del trastorno al terminar el tratamiento, mientras que las sedentarias tuvieron menos chances de dejar los atracones.
- Los factores de riesgo cardíaco mejoraron con la baja de peso, pero la actividad física en sí se asoció a pocos de ellos.
¿Por qué importa?
A las personas con trastorno por atracón y obesidad suele costarles bajar de peso y volverse activas. Este estudio muestra que un programa estructurado puede más que duplicar la proporción de personas activas, y que el cambio puede durar. La actividad parece ayudar con el peso y con el trastorno en sí.
¿Qué tan sólida es esta evidencia?
Es moderada. En la escala de Mongevity, de la A a la E, es una C: viene de un ensayo aleatorizado, pero este análisis de la actividad física es observacional. Límites: la actividad probablemente fue informada por los participantes, quienes se volvieron activos pueden diferir en motivación y el resumen no da la cantidad de participantes.
¿Qué preguntas quedan?
Ensayos que sumen programas de ejercicio específicos podrían probar si la actividad en sí mejora los atracones y la salud del corazón en este grupo.
¿Qué significa para vos?
Si te cuesta controlar los atracones, es una enfermedad tratable: buscá ayuda de un profesional especializado en trastornos alimentarios. Moverte más, de formas que disfrutes, puede ser parte de la recuperación, junto con terapia y apoyo, sin enfocarte solo en el peso.
¿Cómo lo cuento en la cena?
Personas con trastorno por atracón hicieron un programa para bajar de peso. Antes, menos de una de cada cinco era activa; después, cerca de la mitad, y seguían activas un año más tarde. Moverse más fue de la mano con bajar de peso y tener menos atracones. Una buena pregunta para la mesa: ¿qué forma de movimiento disfrutás de verdad?
En una frase: en adultos con trastorno por atracón y obesidad, un tratamiento conductual para bajar de peso aumentó la actividad física, que se mantuvo un año después y se asoció a bajar de peso y a menos síntomas del trastorno.
Preguntas y respuestas
- ¿Qué es el trastorno por atracón?
- Episodios repetidos de comer grandes cantidades con sensación de pérdida de control.
- ¿Aumentó la actividad?
- Sí: del 18,2% de personas activas al inicio al 49,1% al terminar y al 48,0% un año después.
- ¿La actividad se asoció a bajar de peso?
- Sí; las personas activas bajaron más de peso que las sedentarias.
- ¿Ayudó con el trastorno?
- Las personas activas tuvieron menos síntomas del trastorno al terminar el tratamiento.

