Al envejecer, la orina de los gatos cambia más que su sangre y apunta a los riñones
Gatos mayoresParte de una historia que seguimos · 3 notas · Ver todas las novedades
Setenta y cinco proteínas de la orina cambiaron con la edad en gatos de 3,8 a 16 años, muchas ligadas a la enfermedad renal y la presión alta, mientras que solo seis de la sangre difirieron, en un estudio publicado en septiembre de 2026 en Journal of Proteome Research. En los gatos mayores, la orina podría ser una ventana temprana al envejecimiento.
Los gatos viven cada vez más, y el envejecimiento trae problemas comunes como la enfermedad renal, la presión alta y el deterioro cognitivo. Encontrar marcadores tempranos de estos cambios podría ayudar a detectarlos antes.
¿Qué miró el estudio?
Los investigadores analizaron el suero (la parte líquida de la sangre) y la orina de gatos domésticos de 3,8 a 16 años, agrupados en adultos, viejos y mayores. Usaron proteómica, que mide muchas proteínas a la vez, y lipidómica, que mide grasas, para ver qué moléculas cambian con la edad.
¿Qué encontró el estudio sobre los gatos mayores?
- Identificaron 901 proteínas en la orina y 238 en la sangre.
- 75 proteínas de la orina cambiaron de forma significativa con la edad; muchas se relacionan con la enfermedad renal, la presión alta, la degeneración del cerebro y problemas metabólicos.
- Solo seis proteínas de la sangre difirieron entre gatos adultos y mayores, entre ellas una apolipoproteína A-I más baja en los mayores, una proteína ligada a la función cognitiva.
- En la sangre, algunas grasas como los triglicéridos, las fosfatidilcolinas y las esfingomielinas aumentaron con la edad; las grasas de la orina cambiaron menos.
¿Por qué importa?
La orina es fácil de juntar y, en los gatos, parece reflejar el envejecimiento, en especial de los riñones, con más claridad que la sangre. En el futuro, paneles basados en la orina podrían ayudar a los veterinarios a detectar antes los problemas de la edad. Los gatos también podrían servir como modelo del envejecimiento humano, porque comparten nuestras casas y nuestro ambiente.
¿Qué tan sólida es esta evidencia?
Es temprana. En la escala de Mongevity, de la A a la E, es una C: un estudio de laboratorio observacional y detallado en gatos que envejecen de forma natural. Límites: compara gatos de distintas edades en un solo momento, el resumen no da la cantidad de gatos y los hallazgos son exploratorios, no análisis listos para usar en la consulta.
¿Qué preguntas quedan?
Hacen falta estudios que sigan a los mismos gatos durante años para ver si estos cambios en la orina predicen enfermedades, y para convertirlos en análisis prácticos.
¿Qué significa para vos?
Por ahora, las mejores herramientas son los controles veterinarios regulares de los gatos mayores, con análisis de orina y sangre y medición de la presión, por lo general al menos una vez por año desde la mediana edad. Prestá atención a más sed u orina, pérdida de peso o cambios de conducta.
¿Cómo lo cuento en la cena?
Científicos compararon la orina y la sangre de gatos jóvenes y viejos. Muchas proteínas de la orina cambiaron con la edad, en especial las ligadas a los riñones y la presión, mientras que la sangre casi no cambió. La orina de un gato podría ser una ventana temprana a cómo envejece. Una buena pregunta para la mesa: ¿qué señales te dirían que una mascota se está poniendo vieja?
En una frase: en gatos que envejecen de forma natural, la orina mostró muchos más cambios de proteínas ligados a la edad que el suero, muchos relacionados con la enfermedad renal y la hipertensión.
Preguntas y respuestas
- ¿Qué midió el estudio?
- Miles de proteínas y grasas en la orina y la sangre de gatos de 3,8 a 16 años.
- ¿Qué cambió más con la edad?
- La orina: cambiaron 75 proteínas, muchas ligadas a la enfermedad renal y la presión alta.
- ¿Y la sangre?
- Solo difirieron seis proteínas, entre ellas una apolipoproteína A-I más baja en los mayores.
- ¿Hay un análisis nuevo?
- Todavía no; los hallazgos son exploratorios.

