En la nefropatía por IgA, un fármaco que bloquea el complemento bajó la proteína en orina
Nefropatía por IgAParte de una historia que seguimos · 3 notas · Ver todas las novedades
El ravulizumab bajó la proteína en orina un 46,6% en la semana 34 en la nefropatía por IgA, frente al 5,6% con placebo, sin infecciones meningocócicas, en un análisis intermedio de un ensayo de fase 3 publicado el 23 de octubre de 2026 en New England Journal of Medicine. Bloquear el complemento es un camino nuevo contra la nefropatía por IgA.
En la nefropatía por IgA, una enfermedad renal frecuente en adultos jóvenes, una parte del sistema inmune llamada complemento alimenta la inflamación en los filtros del riñón. Eso produce sangre y proteínas en la orina y una pérdida gradual de la función renal.
A la semana 34, la proteína en orina bajó un 46,6% con ravulizumab, frente a 5,6% con placebo.
¿Por qué medir la proteína en la orina?
Que se escape proteína a la orina es una señal de daño en los filtros del riñón. En la nefropatía por IgA, bajarla se asocia con una pérdida más lenta de la función renal con el tiempo, por eso se usa como medida temprana en los ensayos.
¿Qué probó el ensayo?
485 adultos con nefropatía por IgA, función renal por encima de un umbral y proteína persistente en la orina pese al tratamiento habitual fueron asignados por sorteo a ravulizumab o placebo, por vena cada 8 semanas. El análisis intermedio incluyó a 352 pacientes, 176 en cada grupo.
¿Qué encontró el estudio sobre la nefropatía por IgA?
| A la semana 34 | Ravulizumab | Placebo |
|---|---|---|
| Cambio del cociente proteína/creatinina en orina | -46,6% | -5,6% |
| Eventos adversos | 69,5% | 75,8% |
| Eventos adversos serios | 4,6% | 9,0% |
Frente al placebo, la proteína en orina fue 43,4% más baja con ravulizumab. Como los bloqueantes del complemento pueden aumentar el riesgo de infección por meningococo, se vigiló de cerca: no hubo ninguna, y no hubo muertes.
¿Por qué importa?
El ravulizumab ataca una parte distinta de la enfermedad que los fármacos que bloquean APRIL o BAFF, así que podría sumar otra opción, quizás en combinación, para personas cuya enfermedad sigue avanzando.
¿Qué tan sólida es esta evidencia?
Para un resultado temprano, es fuerte. En la escala de Mongevity, de la A a la E, es una A: un ensayo de fase 3 grande, aleatorizado y con placebo. Límites: es un análisis intermedio basado en la proteína en orina a las 34 semanas; todavía hay que mostrar si preserva la función renal a lo largo de los años. Lo financiaron Alexion y AstraZeneca.
¿Qué significa para vos?
Si vos o alguien cercano tiene nefropatía por IgA con proteína persistente en la orina, preguntale al nefrólogo por los tratamientos nuevos y los ensayos clínicos. Los bloqueantes del complemento requieren vacunarse contra el meningococo antes de empezar.
¿Cómo lo cuento en la cena?
Una parte del sistema de defensa del cuerpo puede dañar sin querer los filtros del riñón. Un remedio que la bloquea redujo casi a la mitad la proteína que se escapaba por la orina. Una buena pregunta para la mesa: ¿por qué una pérdida puede ser una señal de alarma temprana?
En una frase: el ravulizumab bajó casi a la mitad la proteína en orina en la nefropatía por IgA a las 34 semanas, pero falta ver su efecto a largo plazo sobre la función renal.
Preguntas y respuestas
- ¿Qué es el ravulizumab?
- Un fármaco que se da por vena cada 8 semanas y bloquea los últimos pasos del complemento, una parte del sistema inmune involucrada en la inflamación del riñón.
- ¿Cuánto bajó la proteína en orina?
- Un 46,6% a la semana 34, frente a 5,6% con placebo.
- ¿Es seguro?
- Los eventos adversos serios fueron 4,6% frente a 9,0% con placebo, y no hubo infecciones meningocócicas; hay que vacunarse antes de empezar.

